Historia

Antecedentes históricos

El origen de los Huicholes es incierto, aunque se han elaborado algunas hipótesis basadas en datos lingüísticos, mitológicos y arqueológicos. Es probable que los Huicholes desciendan de distintos grupos que, en algún tiempo, se fueron asentando en la sierra.
Algunos de estos grupos fueron, posiblemente, tribus que pertenecieron a la familia yuto-azteca y que huyeron del poderío de algún imperio mesoamericano, en cuyo territorio se encontraron con otros grupos ya establecidos allí.
Al parecer, los ancestros de los Huicholes mantuvieron una vida independiente de los grandes imperios. Los mitos hablan de cómo los antepasados Huicholes eran atacados por águilas y jaguares en sus peregrinaciones a la tierra del peyote.
Es probable que entre los ascendientes de los huicholes hubiera algunas tribus teochichimecas (indios del norte). En el Códice Florentino de fray Bernardino de Sahagún se describe un ritual de los teochichimecas parecido al que realizan los huicholes con el peyote.
También es probable que algunos grupos de las tierras bajas de la costa se hayan mezclado con los antepasados Huicholes en distintas épocas. La tradición oral narra cómo los dioses salieron del mar y fueron peregrinando hacia el oriente de la sierra.

La étnia Huichol(Wixárika) habita en el norte de Jalisco y en el este de Nayarit, en una zona montañosa atravesada por parte de la Sierra Madre Occidental, con barrancas profundas, elevaciones hasta de 3,000 metros sobre el nivel del mar y cañones por los que transitan ríos. El clima tiene variaciones de otra zona, aunque por lo regular es moderado, seco en las partes altas y calurosas en las bajas.
Sus centros de población más importantes son San Andrés Cohamiata, Santa Catarina Coexcomtitlan, Tuxpan de Bolaños, Guadalupe Ocotan y San Sebastián Teponahuatla, de los que dependen pequeños pueblos y rancherías.

En 1980 vivían, en Jalisco, 40,777 huicholes y, en Nayarit, 8,742 indígenas de ésta etnia; o sea, un total de 49,519 hablantes de idioma huichol, el cual está clasificado en el grupo Nahua-Cuitlateco, tronco Yutonahua, familia Pima-Cora. Este idioma tiene pequeñas variantes dialectales que no entorpecen la comunicación entre sus hablantes.

Cuando hablan en castellano se refieren a sí mismos como Huicholes, con verdadero orgullo, y cuando hablan en su propio idioma, se denominan Wixárika. Y a toda la gente que no forme parte de su etnia la denominan tehuaris.

Las casas huicholes están construidas con lodo, piedra y carrizos entrelazados o entretejidos según el clima y los materiales disponibles; los techos son de paja y los pisos de tierra apisonada sin ventanas; Por lo general las casas tienen un solo cuarto; otras tienen dos cuartos con una división que separa al dormitorio de la cocina.

Hay construcciones adicionales que son trojes para el maíz, montadas en zancos, con techos de paja, que usan temporalmente como dormitorios, también se construyen oratorios y templos comunales. Cada casa tiene un patio, el cual se conserva limpio y donde se realizan la mayor parte de las actividades.

Los Wixáricas son notorios por lo vistoso de su indumentaria.

El hombre es siempre el que usa la ropa más adornada. Los hombres huicholes usan pantalones de manta blanca y camisas del mismo material que tienen abierta la parte inferior de las mangas; las prendas están bordadas con elaborados diseños simétricos de algodón. También hacen uso de sombreros de palma con adornos de chaquira o bolas de estambre, así como una capa cuadrangular doblada a la mitad que se coloca sobre los hombros, la cual puede tener animales bordados o flores. Para amarrar los faldones de la camisa a la cintura se usan cintas de lana. Cada hombre lleva consigo varios morrales pequeños.

El traje de la mujer Wixárika es sencillo. La vestimenta de las mujeres consiste en una blusa corta hasta la cintura en color rojo amapola. También hacen uso de naguas interiores y faldas exteriores de pretina con bordados. Asimismo complementan el vestuario con un manto floreado para cubrir la cabeza y collares de chaquira.

La vestimenta varía de un lugar a otro,esta se caracteriza por sus colores llamativos y por su confección.

Los Huicholes son una de las pocas culturas cuya cosmogonía, tradiciones y prácticas permanecen casi intactas desde tiempos mesoamericanos. Conservan su lengua y sus estructuras sociales y políticas, y son una muestra del enorme y hermoso mosaico que es nuestro país.